POLITICA
05/11/2025
Zelenskyy pide que Ucrania se una a la Unión Europea antes de 2030
Por Emma Garcia
En un momento en que Bruselas ha publicado un informe con advertencias sobre los avances y desafíos de Kiev en la lucha contra la corrupción. La petición, formulada este martes durante una conferencia en Kiev, busca reforzar la perspectiva europea del país en medio de la guerra y de crecientes presiones internas por mantener el rumbo reformista.
El informe de la Comisión Europea, presentado la semana pasada, reconoció “progresos significativos” en el fortalecimiento institucional, la independencia judicial y la supervisión financiera de Ucrania. Sin embargo, subrayó que persisten “problemas estructurales” vinculados a la corrupción, el clientelismo político y la influencia de los oligarcas, factores que podrían retrasar el proceso de adhesión.
Zelenskyy insistió en que el ingreso a la UE “no debe ser rehén de la guerra”, y sostuvo que la integración europea “es parte del mismo frente de resistencia” contra la agresión rusa. “Hemos demostrado que compartimos los valores europeos con sangre, no solo con palabras”, dijo el mandatario, aludiendo al esfuerzo bélico ucraniano desde la invasión rusa de 2022.
La propuesta ha recibido apoyo parcial dentro del bloque. Moldavia, que también aspira a la adhesión, respaldó el llamado de Zelenskyy y pidió acelerar los “clusters de negociación” para no perder el impulso proeuropeo en la región. En contraste, algunos países miembros —como Hungría y Austria— han mostrado reservas, alegando que la incorporación de un país en guerra podría “politizar en exceso” el proceso de ampliación.
Mientras tanto, Alemania anunció su intención de aumentar en 3 000 millones de euros la ayuda militar a Ucrania en 2026, reforzando el compromiso de Berlín con la defensa de Kiev y su alineamiento con los objetivos estratégicos europeos.
El debate sobre la adhesión de Ucrania se ha convertido en una cuestión geopolítica central: más allá de las reformas internas, la integración plena se interpreta como una señal de que Europa apuesta por redefinir su arquitectura de seguridad y valores frente a la amenaza rusa. En palabras de un diplomático europeo citado por The Guardian, “no se trata solo de Ucrania; se trata del tipo de Europa que queremos construir después de esta guerra”.
En resumen, la petición de Zelenskyy marca un nuevo intento de Kiev por anclar su destino político y económico a Occidente. No obstante, el camino hacia Bruselas sigue plagado de obstáculos administrativos, resistencias internas y las secuelas de un conflicto que aún no muestra señales de concluir.
El informe de la Comisión Europea, presentado la semana pasada, reconoció “progresos significativos” en el fortalecimiento institucional, la independencia judicial y la supervisión financiera de Ucrania. Sin embargo, subrayó que persisten “problemas estructurales” vinculados a la corrupción, el clientelismo político y la influencia de los oligarcas, factores que podrían retrasar el proceso de adhesión.
Zelenskyy insistió en que el ingreso a la UE “no debe ser rehén de la guerra”, y sostuvo que la integración europea “es parte del mismo frente de resistencia” contra la agresión rusa. “Hemos demostrado que compartimos los valores europeos con sangre, no solo con palabras”, dijo el mandatario, aludiendo al esfuerzo bélico ucraniano desde la invasión rusa de 2022.
La propuesta ha recibido apoyo parcial dentro del bloque. Moldavia, que también aspira a la adhesión, respaldó el llamado de Zelenskyy y pidió acelerar los “clusters de negociación” para no perder el impulso proeuropeo en la región. En contraste, algunos países miembros —como Hungría y Austria— han mostrado reservas, alegando que la incorporación de un país en guerra podría “politizar en exceso” el proceso de ampliación.
Mientras tanto, Alemania anunció su intención de aumentar en 3 000 millones de euros la ayuda militar a Ucrania en 2026, reforzando el compromiso de Berlín con la defensa de Kiev y su alineamiento con los objetivos estratégicos europeos.
El debate sobre la adhesión de Ucrania se ha convertido en una cuestión geopolítica central: más allá de las reformas internas, la integración plena se interpreta como una señal de que Europa apuesta por redefinir su arquitectura de seguridad y valores frente a la amenaza rusa. En palabras de un diplomático europeo citado por The Guardian, “no se trata solo de Ucrania; se trata del tipo de Europa que queremos construir después de esta guerra”.
En resumen, la petición de Zelenskyy marca un nuevo intento de Kiev por anclar su destino político y económico a Occidente. No obstante, el camino hacia Bruselas sigue plagado de obstáculos administrativos, resistencias internas y las secuelas de un conflicto que aún no muestra señales de concluir.







