INTERES GENERAL
23/12/2025
Tarifazo 2026: El Gobierno elimina la segmentación y el 45% de los hogares pagará tarifa plena
Por Jose Manuel Ferrero
El Ministerio de Economía terminó de definir el nuevo Sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), el esquema que reemplazará a la actual segmentación y que entrará en vigencia a partir de enero de 2026. Con este cambio, el Estado busca reducir drásticamente el gasto público para cumplir con las metas de déficit fiscal acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La principal novedad es la simplificación del sistema: se eliminan los tres niveles actuales (N1, N2 y N3) para pasar a un esquema binario. Ahora, solo existirán quienes reciben subsidio y quienes no.
Los puntos clave del nuevo esquema
• Fin de la ayuda masiva: Se estima que el 45% de los usuarios residenciales perderá todo tipo de beneficio estatal, debiendo abonar el costo real de la energía.
• Impacto en los ingresos medios: Los sectores que hoy pertenecen al nivel N3 serán los más golpeados, ya que perderán gran parte de la cobertura que tenían hasta ahora.
• Invierno sin subsidios: El equipo económico decidió dejar de subsidiar las importaciones de gas durante los meses de frío. Ese costo extra se trasladará de forma directa a las boletas de los consumidores.
• Ajustes de dos dígitos: Se esperan aumentos generales por encima del 10% a partir de enero para compensar la quita de asistencia estatal.
En la provincia de Córdoba, la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec) ya adelantó cómo impactará esta reestructuración. Los usuarios categorizados anteriormente como N1 ya pagan el 100% del costo, mientras que los N2 irán perdiendo beneficios de manera escalonada.
Sin embargo, la preocupación mayor recae sobre los hogares de ingresos medios. Se estima que las boletas de luz en la provincia podrían sufrir incrementos nominales que oscilan entre los $12.000 y $19.000, dependiendo del nivel de consumo.
Esta medida no es aislada, sino que responde a las exigencias del organismo internacional para achicar el déficit fiscal. Al trasladar el costo real de la energía a los usuarios, el Gobierno busca liberar fondos que actualmente se destinan a cubrir la brecha entre el precio de generación y lo que paga el consumidor final, asegurando así el flujo de financiamiento para los pagos de la deuda.
La principal novedad es la simplificación del sistema: se eliminan los tres niveles actuales (N1, N2 y N3) para pasar a un esquema binario. Ahora, solo existirán quienes reciben subsidio y quienes no.
Los puntos clave del nuevo esquema
• Fin de la ayuda masiva: Se estima que el 45% de los usuarios residenciales perderá todo tipo de beneficio estatal, debiendo abonar el costo real de la energía.
• Impacto en los ingresos medios: Los sectores que hoy pertenecen al nivel N3 serán los más golpeados, ya que perderán gran parte de la cobertura que tenían hasta ahora.
• Invierno sin subsidios: El equipo económico decidió dejar de subsidiar las importaciones de gas durante los meses de frío. Ese costo extra se trasladará de forma directa a las boletas de los consumidores.
• Ajustes de dos dígitos: Se esperan aumentos generales por encima del 10% a partir de enero para compensar la quita de asistencia estatal.
En la provincia de Córdoba, la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec) ya adelantó cómo impactará esta reestructuración. Los usuarios categorizados anteriormente como N1 ya pagan el 100% del costo, mientras que los N2 irán perdiendo beneficios de manera escalonada.
Sin embargo, la preocupación mayor recae sobre los hogares de ingresos medios. Se estima que las boletas de luz en la provincia podrían sufrir incrementos nominales que oscilan entre los $12.000 y $19.000, dependiendo del nivel de consumo.
Esta medida no es aislada, sino que responde a las exigencias del organismo internacional para achicar el déficit fiscal. Al trasladar el costo real de la energía a los usuarios, el Gobierno busca liberar fondos que actualmente se destinan a cubrir la brecha entre el precio de generación y lo que paga el consumidor final, asegurando así el flujo de financiamiento para los pagos de la deuda.







