POLITICA
27/02/2026
Sentencia de muerte al agua: Argentina deja de proteger sus hielos milenarios
Por Jose Manuel Ferrero
En una sesión que se extendió hasta altas horas de la noche de este jueves, el Senado de la Nación dio un paso decisivo al otorgar media sanción a la reforma de la Ley 26.639 de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares. La votación, que cerró con 40 votos afirmativos frente a 31 negativos y una sola abstención, marca un cambio de paradigma en la política ambiental argentina al intentar "armonizar" la conservación del agua con la explotación de recursos minerales.
El proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo nacional no solo modifica tecnicismos, sino que reconfigura el mapa de protección en la Cordillera de los Andes. El eje central es la redefinición de las áreas protegidas: la normativa dejaría de amparar de forma estricta a todos los cuerpos de hielo para centrarse únicamente en aquellos que cumplan funciones hídricas "significativas".
Esta categorización ha despertado fuertes críticas entre científicos y técnicos del área, quienes advierten que el término es subjetivo y podría dejar desprotegidos a miles de glaciares menores y suelos congelados que, en conjunto, son vitales para el caudal de los ríos.
Además, la reforma otorga un rol protagónico a las provincias en la actualización del Inventario Nacional de Glaciares, permitiendo que las autoridades locales tengan la última palabra sobre qué zonas son aptas para la actividad extractiva. Esta medida busca dar un marco de estabilidad a los proyectos alcanzados por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que ve en la cordillera un polo estratégico de desarrollo.
Para lograr este avance, el oficialismo tejió alianzas estratégicas con senadores de provincias con tradición minera, como San Juan, Catamarca y Jujuy, cuyos representantes ven en la flexibilización una oportunidad histórica para el crecimiento regional y la generación de empleo.
En cuanto a la representación de la provincia de Córdoba, las posturas fueron divididas y reflejaron la polarización del debate:
• A favor: Los senadores Luis Juez y Carmen Álvarez Rivero acompañaron la propuesta oficialista, respaldando la necesidad de fomentar la inversión productiva.
• En contra: La senadora Alejandra Vigo se opuso a los cambios, alineándose con las preocupaciones sobre el posible impacto en las cuencas hídricas.
Mientras el debate transcurría en el recinto, las inmediaciones del Congreso fueron escenario de manifestaciones por parte de organizaciones civiles y colectivos científicos. Argentina, reconocida internacionalmente como pionera en la protección de glaciares, se encuentra ahora bajo la lupa de los expertos.
Desde el sector ambiental, emitieron un comunicado conjunto previo a la sesión donde sostuvieron: "No estamos ante una mejora técnica de la ley, sino ante un recorte de sus alcances para beneficiar proyectos específicos". La mayor preocupación reside en el ambiente periglaciar (suelos congelados que también aportan agua), cuya desprotección podría comprometer el suministro hídrico de las poblaciones cordilleranas en un contexto de calentamiento global y sequías extremas.
Ahora, la mirada se traslada a la Cámara de Diputados, donde se definirá si esta reforma se convierte finalmente en ley o si se mantienen los estándares de protección actuales.
El proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo nacional no solo modifica tecnicismos, sino que reconfigura el mapa de protección en la Cordillera de los Andes. El eje central es la redefinición de las áreas protegidas: la normativa dejaría de amparar de forma estricta a todos los cuerpos de hielo para centrarse únicamente en aquellos que cumplan funciones hídricas "significativas".
Esta categorización ha despertado fuertes críticas entre científicos y técnicos del área, quienes advierten que el término es subjetivo y podría dejar desprotegidos a miles de glaciares menores y suelos congelados que, en conjunto, son vitales para el caudal de los ríos.
Además, la reforma otorga un rol protagónico a las provincias en la actualización del Inventario Nacional de Glaciares, permitiendo que las autoridades locales tengan la última palabra sobre qué zonas son aptas para la actividad extractiva. Esta medida busca dar un marco de estabilidad a los proyectos alcanzados por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que ve en la cordillera un polo estratégico de desarrollo.
Para lograr este avance, el oficialismo tejió alianzas estratégicas con senadores de provincias con tradición minera, como San Juan, Catamarca y Jujuy, cuyos representantes ven en la flexibilización una oportunidad histórica para el crecimiento regional y la generación de empleo.
En cuanto a la representación de la provincia de Córdoba, las posturas fueron divididas y reflejaron la polarización del debate:
• A favor: Los senadores Luis Juez y Carmen Álvarez Rivero acompañaron la propuesta oficialista, respaldando la necesidad de fomentar la inversión productiva.
• En contra: La senadora Alejandra Vigo se opuso a los cambios, alineándose con las preocupaciones sobre el posible impacto en las cuencas hídricas.
Mientras el debate transcurría en el recinto, las inmediaciones del Congreso fueron escenario de manifestaciones por parte de organizaciones civiles y colectivos científicos. Argentina, reconocida internacionalmente como pionera en la protección de glaciares, se encuentra ahora bajo la lupa de los expertos.
Desde el sector ambiental, emitieron un comunicado conjunto previo a la sesión donde sostuvieron: "No estamos ante una mejora técnica de la ley, sino ante un recorte de sus alcances para beneficiar proyectos específicos". La mayor preocupación reside en el ambiente periglaciar (suelos congelados que también aportan agua), cuya desprotección podría comprometer el suministro hídrico de las poblaciones cordilleranas en un contexto de calentamiento global y sequías extremas.
Ahora, la mirada se traslada a la Cámara de Diputados, donde se definirá si esta reforma se convierte finalmente en ley o si se mantienen los estándares de protección actuales.







