POLITICA
04/11/2025
Perú rompe relaciones diplomáticas con México tras asilo de la ex-primera ministra Betssy Chávez
Por Tomas Peralta A
El gobierno peruano informó este lunes que ha decidido romper relaciones diplomáticas con México, tras considerar la concesión de asilo a la exprimera ministra Betssy Chávez, investigada por rebelión, como “un acto hostil”. El ministro de Relaciones Exteriores peruano, Hugo de Zela, declaró que México incurrió en “una injerencia inadmisible y sistemática” en los asuntos internos de Perú.
Chávez, quien ocupó el cargo de primera ministra durante el gobierno del expresidente Pedro Castillo, enfrentaba cargos por su presunta participación en el intento fallido de disolver el Parlamento en diciembre de 2022. La fiscalía peruana le reclama hasta 25 años de prisión.
El asesinato diplomático se desencadenó cuando la embajada de México en Lima otorgó asilo a Chávez, una decisión que el gobierno peruano calificó de “acto de intervención”. Según la versión peruana, el mecanismo de asilo vulnera su soberanía. México, por su parte, defiende que actúa de conformidad con el derecho internacional y negó haber roto sus propias relaciones diplomáticas.
El conflicto se inserta en un contexto de deterioro prolongado entre ambos países: desde 2022, Perú acusa a México de respaldar al expresidente Castillo y de interferir en su política interna, mientras México ha mantenido una política de asilo activo hacia figuras vinculadas a ese gobierno.
Las consecuencias inmediatas incluyen la retirada oficial de embajadores y el posible impacto en comercio, turismo e iniciativas de cooperación regional, como la Alianza del Pacífico. Analistas advierten que la crisis complica los esfuerzos de integración latinoamericana y debilita la confianza diplomática en la región.
Este nuevo quiebre refleja la tensión entre dos gobiernos latinoamericanos que, además de protagonizar una disputa bilateral, envían una señal sobre el valor del asilo diplomático, la no intervención y la lucha política interna que trasciende fronteras.
Chávez, quien ocupó el cargo de primera ministra durante el gobierno del expresidente Pedro Castillo, enfrentaba cargos por su presunta participación en el intento fallido de disolver el Parlamento en diciembre de 2022. La fiscalía peruana le reclama hasta 25 años de prisión.
El asesinato diplomático se desencadenó cuando la embajada de México en Lima otorgó asilo a Chávez, una decisión que el gobierno peruano calificó de “acto de intervención”. Según la versión peruana, el mecanismo de asilo vulnera su soberanía. México, por su parte, defiende que actúa de conformidad con el derecho internacional y negó haber roto sus propias relaciones diplomáticas.
El conflicto se inserta en un contexto de deterioro prolongado entre ambos países: desde 2022, Perú acusa a México de respaldar al expresidente Castillo y de interferir en su política interna, mientras México ha mantenido una política de asilo activo hacia figuras vinculadas a ese gobierno.
Las consecuencias inmediatas incluyen la retirada oficial de embajadores y el posible impacto en comercio, turismo e iniciativas de cooperación regional, como la Alianza del Pacífico. Analistas advierten que la crisis complica los esfuerzos de integración latinoamericana y debilita la confianza diplomática en la región.
Este nuevo quiebre refleja la tensión entre dos gobiernos latinoamericanos que, además de protagonizar una disputa bilateral, envían una señal sobre el valor del asilo diplomático, la no intervención y la lucha política interna que trasciende fronteras.







