POLITICA
11/11/2025
Masacre en Sudan: más de 2 000 muertos tras la toma de la ciudad por las milicias Fuerzas de Apoyo
Por Tomas Peralta A
La ciudad de El Fasher, en la región de Darfur del Norte, se convirtió en escenario de una de las atrocidades más graves del conflicto sudanés. Una investigación de la BBC concluyó que las milicias RSF ejecutaron más de 2 000 personas en los días siguientes a la caída de la ciudad, incluyendo civiles desarmados, tras su avance fulminante.
Imágenes satelitales, vídeos verificados por BBC Verify y testimonios de supervivientes apuntan a un patrón sistemático: soldados de la RSF circulan celebrando junto a cuerpos tendidos, atacan hospitales, la Organización Mundial de la Salud confirmó al menos 460 muertos en el hospital “Saudi” de El Fasher y bloquean rutas de escape, lo que refuerza la hipótesis de una limpieza étnica dirigida.
Según el estudio del Yale Humanitarian Research Lab, el asedio de 18 meses previo a la captura de la ciudad condujo al bloqueo de alimentos y medicinas, y la posterior ejecución de poblaciones no-árabes como los grupos Fur, Zaghawa y Berti.
Las implicaciones son profundas: organizaciones como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) advierten que los hechos podrían constituir genocidio, crímenes de guerra o delitos contra la humanidad.
Este episodio plantea un reto grave para la respuesta internacional: el acceso humanitario está casi completamente bloqueado, la comunicación con la ciudad fue cortada, y la magnitud de víctimas aún está sin contabilidad precisa. La masacre en El Fasher acumula señales de espionaje satelital, testimonios e imágenes directas, y representa un nuevo capítulo de violencia extrema en Darfur que recuerda los peores momentos de la región.
Imágenes satelitales, vídeos verificados por BBC Verify y testimonios de supervivientes apuntan a un patrón sistemático: soldados de la RSF circulan celebrando junto a cuerpos tendidos, atacan hospitales, la Organización Mundial de la Salud confirmó al menos 460 muertos en el hospital “Saudi” de El Fasher y bloquean rutas de escape, lo que refuerza la hipótesis de una limpieza étnica dirigida.
Según el estudio del Yale Humanitarian Research Lab, el asedio de 18 meses previo a la captura de la ciudad condujo al bloqueo de alimentos y medicinas, y la posterior ejecución de poblaciones no-árabes como los grupos Fur, Zaghawa y Berti.
Las implicaciones son profundas: organizaciones como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) advierten que los hechos podrían constituir genocidio, crímenes de guerra o delitos contra la humanidad.
Este episodio plantea un reto grave para la respuesta internacional: el acceso humanitario está casi completamente bloqueado, la comunicación con la ciudad fue cortada, y la magnitud de víctimas aún está sin contabilidad precisa. La masacre en El Fasher acumula señales de espionaje satelital, testimonios e imágenes directas, y representa un nuevo capítulo de violencia extrema en Darfur que recuerda los peores momentos de la región.







