POLITICA
18/11/2025
La ONU aprueba resolución que respalda el plan de paz de Trump para Gaza
Por Tomas Peralta A
El Consejo de Seguridad de la ONU votó a favor de una resolución clave impulsada por Estados Unidos para respaldar el controvertido plan de paz de Donald Trump para Gaza. El texto fue aprobado por 13 votos a favor, con abstenciones de Rusia y China, y no registró votos en contra.
La resolución autoriza la creación de una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) con un mandato de hasta dos años, destinada a proteger civiles, asegurar los corredores humanitarios, supervisar fronteras y supervisar la desmilitarización, incluyendo el desarme de grupos armados no estatales como Hamás.
Además, establece una Junta de Paz transitoria para Gaza, que según el plan propuesto por Trump y recogido en la resolución sería presidida por él mismo. Este órgano tendría autoridad para supervisar la reconstrucción y preparación de un eventual gobierno palestino.
El Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, celebró la votación, destacando que la desmilitarización podría traer “paz y prosperidad” y reforzar la seguridad del Estado israelí.
Sin embargo, Hamás se pronunció con firmeza en contra del plan: calificó la resolución como un mecanismo de tutela internacional sobre Gaza, argumentando que la fuerza internacional carecería de neutralidad si se le asigna el desarme de la “resistencia”. El grupo insistió en que cualquier presencia extranjera debe limitarse a la frontera y estar bajo supervisión total de la ONU.
El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, defendió la iniciativa como un “paso significativo” hacia un camino de paz y reconstrucción para Gaza, argumentando que la misión estabilizadora legitimará una transición ordenada.
Queda por ver cómo se concretará la participación de países en la ISF, cuántos se comprometerán con tropas y qué reglas operativas se definirán. La resolución marca un punto de inflexión en el conflicto, pero su implementación real enfrenta desafíos logísticos, políticos y de legitimidad.
La resolución autoriza la creación de una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) con un mandato de hasta dos años, destinada a proteger civiles, asegurar los corredores humanitarios, supervisar fronteras y supervisar la desmilitarización, incluyendo el desarme de grupos armados no estatales como Hamás.
Además, establece una Junta de Paz transitoria para Gaza, que según el plan propuesto por Trump y recogido en la resolución sería presidida por él mismo. Este órgano tendría autoridad para supervisar la reconstrucción y preparación de un eventual gobierno palestino.
El Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, celebró la votación, destacando que la desmilitarización podría traer “paz y prosperidad” y reforzar la seguridad del Estado israelí.
Sin embargo, Hamás se pronunció con firmeza en contra del plan: calificó la resolución como un mecanismo de tutela internacional sobre Gaza, argumentando que la fuerza internacional carecería de neutralidad si se le asigna el desarme de la “resistencia”. El grupo insistió en que cualquier presencia extranjera debe limitarse a la frontera y estar bajo supervisión total de la ONU.
El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, defendió la iniciativa como un “paso significativo” hacia un camino de paz y reconstrucción para Gaza, argumentando que la misión estabilizadora legitimará una transición ordenada.
Queda por ver cómo se concretará la participación de países en la ISF, cuántos se comprometerán con tropas y qué reglas operativas se definirán. La resolución marca un punto de inflexión en el conflicto, pero su implementación real enfrenta desafíos logísticos, políticos y de legitimidad.







