POLITICA
30/10/2025
Empate histórico entre D66 y la ultraderecha en Países Bajos
Por Tomas Peralta A
El miércoles 29 de octubre de 2025, los Países Bajos celebraron unas elecciones generales que dejaron un resultado sin precedentes: tanto D66 como la PVV obtuvieron 26 escaños cada uno en la Cámara de Representantes de 150 puestos.
Este empate técnico se produce tras una campaña en la que D66, liderado por Rob Jetten, subió de manera considerable (casi triplicando sus escaños respecto al anterior parlamento). Por su parte, la PVV sufrió una caída notable desde sus 37 escaños en 2023, lo que muchos analistas interpretan como un freno al auge de la ultraderecha en el país.
La ecuación política se complica: aunque ambos partidos lideran la tabla de resultados, D66 aparece como mejor posicionado para formar un gobierno al haber sido descartado por los demás partidos principales el PVV como socio de coalición.
El resultado refleja tanto un respaldo a la agenda más centrista y liberal de D66, centrada en educación, vivienda y gestión migratoria, como un rechazo al estilo confrontativo y polarizador de Wilders. Ahora, comienza un periodo de negociaciones complejas: en el sistema neerlandés, ningún partido obtiene mayoría absoluta, y la formación de coaliciones es clave. En este contexto, la pregunta será qué combinación de partidos dará soporte a un Ejecutivo efectivo y cuán lejos queda la influencia de la ultraderecha en el nuevo gobierno.
Este empate técnico se produce tras una campaña en la que D66, liderado por Rob Jetten, subió de manera considerable (casi triplicando sus escaños respecto al anterior parlamento). Por su parte, la PVV sufrió una caída notable desde sus 37 escaños en 2023, lo que muchos analistas interpretan como un freno al auge de la ultraderecha en el país.
La ecuación política se complica: aunque ambos partidos lideran la tabla de resultados, D66 aparece como mejor posicionado para formar un gobierno al haber sido descartado por los demás partidos principales el PVV como socio de coalición.
El resultado refleja tanto un respaldo a la agenda más centrista y liberal de D66, centrada en educación, vivienda y gestión migratoria, como un rechazo al estilo confrontativo y polarizador de Wilders. Ahora, comienza un periodo de negociaciones complejas: en el sistema neerlandés, ningún partido obtiene mayoría absoluta, y la formación de coaliciones es clave. En este contexto, la pregunta será qué combinación de partidos dará soporte a un Ejecutivo efectivo y cuán lejos queda la influencia de la ultraderecha en el nuevo gobierno.







