POLITICA
31/10/2025
El Senado de EE.UU. desafía a Trump y aprueba la anulación de sus aranceles globales
Por Emma Garcia
En una votación histórica y ajustada (51-47), el Senado de Estados Unidos aprobó este jueves una resolución bipartidista para anular los aranceles globales impuestos por la administración de Donald Trump a más de un centenar de países. La medida representa un golpe político significativo al presidente y refleja el creciente descontento dentro del propio Partido Republicano ante su política comercial agresiva.
Los aranceles, que gravaban bienes industriales, agrícolas y tecnológicos, habían sido instaurados bajo el argumento de proteger la industria nacional. Sin embargo, numerosos senadores y líderes empresariales advirtieron que las tarifas afectaban las exportaciones estadounidenses, encarecían productos básicos y deterioraban alianzas estratégicas.
“El proteccionismo indiscriminado no fortalece a Estados Unidos, lo aísla”, declaró la senadora republicana Susan Collins, una de las impulsoras de la moción. El líder demócrata Chuck Schumer celebró la votación como una “victoria para la racionalidad económica y la cooperación internacional”.
La decisión del Senado llega en un momento delicado, mientras Trump se prepara para su reunión con el presidente chino Xi Jinping para intentar recomponer relaciones bilaterales. Analistas señalan que la revocación legislativa reduce la autoridad de negociación del mandatario frente a Pekín, al tiempo que refuerza el rol del Congreso en política comercial.
Desde la Casa Blanca, Trump calificó la votación como un “error catastrófico” y adelantó que vetará la resolución, aunque necesitaría una mayoría calificada en ambas cámaras para mantener sus aranceles. El mandatario sostuvo que los impuestos “han devuelto empleos a Estados Unidos” y prometió “defenderlos hasta el final”.
En el plano internacional, la medida fue recibida con alivio. La Unión Europea, Canadá, México y Japón —principales socios comerciales de Washington— celebraron la decisión del Senado y expresaron su disposición a restablecer acuerdos suspendidos desde 2024. Las bolsas reaccionaron positivamente: el Dow Jones subió un 2,1 % y el yen japonés se fortaleció frente al dólar.
No obstante, expertos advierten que el conflicto político interno podría prolongar la incertidumbre. “El Senado ha lanzado un mensaje claro, pero el presidente sigue teniendo margen de maniobra”, dijo el economista Paul Krugman.
El resultado refleja una fractura creciente entre el Congreso y el Ejecutivo en materia de política exterior y comercial, y podría marcar el inicio de un cambio estructural en la estrategia económica estadounidense. Mientras tanto, los mercados y los aliados esperan con cautela la respuesta final de la Casa Blanca.
Los aranceles, que gravaban bienes industriales, agrícolas y tecnológicos, habían sido instaurados bajo el argumento de proteger la industria nacional. Sin embargo, numerosos senadores y líderes empresariales advirtieron que las tarifas afectaban las exportaciones estadounidenses, encarecían productos básicos y deterioraban alianzas estratégicas.
“El proteccionismo indiscriminado no fortalece a Estados Unidos, lo aísla”, declaró la senadora republicana Susan Collins, una de las impulsoras de la moción. El líder demócrata Chuck Schumer celebró la votación como una “victoria para la racionalidad económica y la cooperación internacional”.
La decisión del Senado llega en un momento delicado, mientras Trump se prepara para su reunión con el presidente chino Xi Jinping para intentar recomponer relaciones bilaterales. Analistas señalan que la revocación legislativa reduce la autoridad de negociación del mandatario frente a Pekín, al tiempo que refuerza el rol del Congreso en política comercial.
Desde la Casa Blanca, Trump calificó la votación como un “error catastrófico” y adelantó que vetará la resolución, aunque necesitaría una mayoría calificada en ambas cámaras para mantener sus aranceles. El mandatario sostuvo que los impuestos “han devuelto empleos a Estados Unidos” y prometió “defenderlos hasta el final”.
En el plano internacional, la medida fue recibida con alivio. La Unión Europea, Canadá, México y Japón —principales socios comerciales de Washington— celebraron la decisión del Senado y expresaron su disposición a restablecer acuerdos suspendidos desde 2024. Las bolsas reaccionaron positivamente: el Dow Jones subió un 2,1 % y el yen japonés se fortaleció frente al dólar.
No obstante, expertos advierten que el conflicto político interno podría prolongar la incertidumbre. “El Senado ha lanzado un mensaje claro, pero el presidente sigue teniendo margen de maniobra”, dijo el economista Paul Krugman.
El resultado refleja una fractura creciente entre el Congreso y el Ejecutivo en materia de política exterior y comercial, y podría marcar el inicio de un cambio estructural en la estrategia económica estadounidense. Mientras tanto, los mercados y los aliados esperan con cautela la respuesta final de la Casa Blanca.







