POLITICA
13/08/2026
El Gobierno detecta un profundo rechazo a la política y busca blindarse de cara al 2027
Por Jose Manuel Ferrero
A poco más de un año del inicio formal del calendario electoral de cara a las elecciones presidenciales de 2027, en las entrañas del Gobierno encendieron luces de alerta. Sectores de la administración libertaria reconocen un rechazo generalizado de la población hacia la política y admiten temores de haber perdido parte del histórico perfil "anticasta" que los catapultó al poder en 2023.
El diagnóstico oficial: descontento generalizado y el factor anticorrupción
Desde la Casa Rosada admiten que el humor social experimenta un desgaste estructural que no distingue terminales partidarias.
"Detectamos un rechazo generalizado a todos los dirigentes. No es casualidad que ninguno de los políticos pase los 40 o 45 puntos de imagen positiva y en imagen negativa están todos por encima del 55%. Lo que quiere decir es que estructuralmente el rechazo a la política no desapareció"
— Importante fuente oficial
En el oficialismo atribuyen esta preocupación al impacto político de episodios recientes, como las salidas de dirigentes de peso —entre ellos José Luis Espert y Manuel Adorni—, quienes debieron apartarse de sus compromisos con la administración debido a los procesos judiciales que afrontaban.
Esta lectura se ve respaldada por los datos estadísticos. Un estudio reciente realizado por la consultora Casa Tres reveló que, inmediatamente después de la economía, la corrupción se posicionó como el principal problema del país con un 16% de menciones, una problemática que comenzó a ganar un peso significativo en las mediciones de opinión pública.
Asimismo, analizan que ciertas prácticas asociadas a la "vieja política" —tales como las fotos de cumbres partidarias dentro de la propia Casa Rosada— generan cortocircuitos y no logran seducir al electorado que respaldó a Javier Milei justamente por ir a contramano de los usos tradicionales.
A pesar de este escenario, el oficialismo ubica al Presidente con una imagen positiva cercana a los 35 puntos y descartan la viabilidad de un nuevo outsider en el mediano plazo. "La acumulación de comportamientos que la sociedad detesta no nos beneficia" , reflexionaron desde el entorno presidencial con autocrítica.
Estrategia electoral: la jugada con el PRO y la cumbre en Casa Rosada
Con la mira puesta en la continuidad y bajo el cálculo de que una oposición fragmentada favorece sus chances, el oficialismo apuesta a consolidar un entendimiento con el PRO para asegurar la reelección de Milei por otros cuatro años.
En ese marco, el titular del PRO, Mauricio Macri, mantuvo contactos recientes con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, con el objetivo de recomponer los puentes de diálogo y avanzar hacia una coalición electoral.
La hoja de ruta formal de este acercamiento se pone en marcha este jueves a las 11 horas, momento en el que la Casa Rosada abrirá sus puertas para el primer cónclave técnico entre los principales operadores de ambos espacios. Del encuentro participarán el armador nacional Eduardo "Lule" Menem y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto a los referentes legislativos del PRO, los diputados Cristian Ritondo y Fernando de Andreis.
El diagnóstico oficial: descontento generalizado y el factor anticorrupción
Desde la Casa Rosada admiten que el humor social experimenta un desgaste estructural que no distingue terminales partidarias.
"Detectamos un rechazo generalizado a todos los dirigentes. No es casualidad que ninguno de los políticos pase los 40 o 45 puntos de imagen positiva y en imagen negativa están todos por encima del 55%. Lo que quiere decir es que estructuralmente el rechazo a la política no desapareció"
— Importante fuente oficial
En el oficialismo atribuyen esta preocupación al impacto político de episodios recientes, como las salidas de dirigentes de peso —entre ellos José Luis Espert y Manuel Adorni—, quienes debieron apartarse de sus compromisos con la administración debido a los procesos judiciales que afrontaban.
Esta lectura se ve respaldada por los datos estadísticos. Un estudio reciente realizado por la consultora Casa Tres reveló que, inmediatamente después de la economía, la corrupción se posicionó como el principal problema del país con un 16% de menciones, una problemática que comenzó a ganar un peso significativo en las mediciones de opinión pública.
Asimismo, analizan que ciertas prácticas asociadas a la "vieja política" —tales como las fotos de cumbres partidarias dentro de la propia Casa Rosada— generan cortocircuitos y no logran seducir al electorado que respaldó a Javier Milei justamente por ir a contramano de los usos tradicionales.
A pesar de este escenario, el oficialismo ubica al Presidente con una imagen positiva cercana a los 35 puntos y descartan la viabilidad de un nuevo outsider en el mediano plazo. "La acumulación de comportamientos que la sociedad detesta no nos beneficia" , reflexionaron desde el entorno presidencial con autocrítica.
Estrategia electoral: la jugada con el PRO y la cumbre en Casa Rosada
Con la mira puesta en la continuidad y bajo el cálculo de que una oposición fragmentada favorece sus chances, el oficialismo apuesta a consolidar un entendimiento con el PRO para asegurar la reelección de Milei por otros cuatro años.
En ese marco, el titular del PRO, Mauricio Macri, mantuvo contactos recientes con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, con el objetivo de recomponer los puentes de diálogo y avanzar hacia una coalición electoral.
La hoja de ruta formal de este acercamiento se pone en marcha este jueves a las 11 horas, momento en el que la Casa Rosada abrirá sus puertas para el primer cónclave técnico entre los principales operadores de ambos espacios. Del encuentro participarán el armador nacional Eduardo "Lule" Menem y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto a los referentes legislativos del PRO, los diputados Cristian Ritondo y Fernando de Andreis.







