POLICIALES
16/07/2026
Disturbios en Córdoba tras la clasificación de Argentina a la final del Mundial 2026
Por Jose Manuel Ferrero
La alegría por la clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026 convocó a decenas de miles de personas en el centro de la ciudad de Córdoba. Sin embargo, el clima festivo se tornó violento en las inmediaciones del tradicional Patio Olmos, donde un grupo de personas protagonizó enfrentamientos y disturbios.
Ante la gravedad de la situación, que incluyó una lluvia de botellazos, la Policía de Córdoba debió intervenir rápidamente. Efectivos a pie y en motocicletas se desplegaron en el sector, utilizando gas lacrimógeno para dispersar a la multitud y restablecer el orden.
Un operativo de seguridad a gran escala
Para controlar la masiva concurrencia, que se estima alcanzó entre 60 y 70 mil personas, las autoridades habían montado un esquema de seguridad con 600 efectivos distribuidos en puntos clave del centro. Asimismo, un helicóptero sobrevoló la zona del Patio Olmos para monitorear el evento desde el aire y coordinar las tareas preventivas.
En declaraciones a Telenoche, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, lamentó los incidentes y apuntó contra el accionar de una minoría:
“Estamos trabajando con la Municipalidad de Córdoba para que no se vendan bebidas alcohólicas, pero cuando hay 60 o 70 mil personas, nosotros tenemos que apelar al comportamiento de la gente. Nosotros vinimos a vivir una tarde de festejo. No sé por qué la gente hace esto” , expresó el funcionario.
Balance preliminar: secuestros y detenciones
El operativo no solo se centró en la disuasión de los disturbios, sino también en el control de elementos peligrosos. Según informó el ministro, durante la jornada se logró el secuestro de más de 1.500 botellas de bebidas alcohólicas.
Respecto a las consecuencias legales, Quinteros confirmó que antes del inicio de los desmanes ya se habían registrado 10 detenciones, cifra que se prevé que aumente a medida que se realice el balance definitivo.
• Motivos de las detenciones: Contravenciones, resistencia a la autoridad y daños al patrimonio público.
El titular de la cartera de Seguridad concluyó con una advertencia contundente: "El que venga a festejar lo vamos a cuidar y el que venga a cometer estos hechos vandálicos lo vamos a detener" .
Ante la gravedad de la situación, que incluyó una lluvia de botellazos, la Policía de Córdoba debió intervenir rápidamente. Efectivos a pie y en motocicletas se desplegaron en el sector, utilizando gas lacrimógeno para dispersar a la multitud y restablecer el orden.
Un operativo de seguridad a gran escala
Para controlar la masiva concurrencia, que se estima alcanzó entre 60 y 70 mil personas, las autoridades habían montado un esquema de seguridad con 600 efectivos distribuidos en puntos clave del centro. Asimismo, un helicóptero sobrevoló la zona del Patio Olmos para monitorear el evento desde el aire y coordinar las tareas preventivas.
En declaraciones a Telenoche, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, lamentó los incidentes y apuntó contra el accionar de una minoría:
“Estamos trabajando con la Municipalidad de Córdoba para que no se vendan bebidas alcohólicas, pero cuando hay 60 o 70 mil personas, nosotros tenemos que apelar al comportamiento de la gente. Nosotros vinimos a vivir una tarde de festejo. No sé por qué la gente hace esto” , expresó el funcionario.
Balance preliminar: secuestros y detenciones
El operativo no solo se centró en la disuasión de los disturbios, sino también en el control de elementos peligrosos. Según informó el ministro, durante la jornada se logró el secuestro de más de 1.500 botellas de bebidas alcohólicas.
Respecto a las consecuencias legales, Quinteros confirmó que antes del inicio de los desmanes ya se habían registrado 10 detenciones, cifra que se prevé que aumente a medida que se realice el balance definitivo.
• Motivos de las detenciones: Contravenciones, resistencia a la autoridad y daños al patrimonio público.
El titular de la cartera de Seguridad concluyó con una advertencia contundente: "El que venga a festejar lo vamos a cuidar y el que venga a cometer estos hechos vandálicos lo vamos a detener" .







