POLITICA
14/10/2025
Congo firma un acuerdo histórico para monitorear el alto el fuego con el grupo M23
Por Juana Merino
Un conflicto con raíces profundas
El M23, un grupo armado tutsi activo desde 2012, resurgió en los últimos años con ataques a gran escala contra el ejército congoleño. El conflicto ha provocado más de 6 millones de desplazados internos y graves violaciones a los derechos humanos, según la ONU.
Un paso hacia la paz tras años de conflicto armado
Después de más de una década de enfrentamientos en el este del país, el gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) y el movimiento rebelde M23 firmaron un acuerdo para supervisar el cumplimiento del alto el fuego, en un intento de reducir la violencia que ha desplazado a millones de personas.
El pacto se concretó este lunes en Doha, Qatar, con la presencia de representantes de la Comunidad de África Oriental (EAC), la Unión Africana y el Centro de Paz de Doha, que asumirán el rol de observadores internacionales.
Según el texto del acuerdo, ambas partes se comprometieron a permitir el acceso de misiones humanitarias y a evitar nuevas operaciones militares en Kivu del Norte, una de las provincias más afectadas por el conflicto.
Mediación internacional y desafíos pendientes
El acuerdo fue promovido por Qatar, que busca reforzar su papel como mediador global en conflictos africanos. También participaron Ruanda y Uganda, países que han sido señalados de apoyar indirectamente a facciones del M23, lo que complica la estabilidad regional.
No obstante, organizaciones humanitarias advirtieron que el cumplimiento del pacto será difícil sin un desarme efectivo y un plan de reintegración de los combatientes.
El presidente congoleño, Félix Tshisekedi, destacó que “este es un primer paso, pero la paz duradera requerirá justicia y desarrollo en las comunidades afectadas”.
El M23, un grupo armado tutsi activo desde 2012, resurgió en los últimos años con ataques a gran escala contra el ejército congoleño. El conflicto ha provocado más de 6 millones de desplazados internos y graves violaciones a los derechos humanos, según la ONU.
Un paso hacia la paz tras años de conflicto armado
Después de más de una década de enfrentamientos en el este del país, el gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) y el movimiento rebelde M23 firmaron un acuerdo para supervisar el cumplimiento del alto el fuego, en un intento de reducir la violencia que ha desplazado a millones de personas.
El pacto se concretó este lunes en Doha, Qatar, con la presencia de representantes de la Comunidad de África Oriental (EAC), la Unión Africana y el Centro de Paz de Doha, que asumirán el rol de observadores internacionales.
Según el texto del acuerdo, ambas partes se comprometieron a permitir el acceso de misiones humanitarias y a evitar nuevas operaciones militares en Kivu del Norte, una de las provincias más afectadas por el conflicto.
Mediación internacional y desafíos pendientes
El acuerdo fue promovido por Qatar, que busca reforzar su papel como mediador global en conflictos africanos. También participaron Ruanda y Uganda, países que han sido señalados de apoyar indirectamente a facciones del M23, lo que complica la estabilidad regional.
No obstante, organizaciones humanitarias advirtieron que el cumplimiento del pacto será difícil sin un desarme efectivo y un plan de reintegración de los combatientes.
El presidente congoleño, Félix Tshisekedi, destacó que “este es un primer paso, pero la paz duradera requerirá justicia y desarrollo en las comunidades afectadas”.
Fuentes: Reuters, Al Jazeera, ONU News, BBC Africa.







