INTERES GENERAL
12/09/2025
Avanza proyecto para producir cerveza funcional que fortalece el sistema inmunológico
Por Jose Manuel Ferrero
Un equipo de investigadores del CONICET lidera un proyecto internacional que busca transformar uno de los residuos más abundantes de la industria cervecera —el bagazo de cebada— en un bioestimulante de semillas con propiedades nutricionales y ambientales clave. El objetivo: mejorar la resistencia de los cultivos de cebada frente al estrés climático y producir cervezas funcionales con beneficios para la salud.
El proyecto, denominado BrewSelBar, propone enriquecer semillas con selenio mediante un extracto biológico obtenido del bagazo de cerveza (BSG), subproducto rico en fibras que actualmente se destina a alimentación animal, bioetanol o panificados. Esta nueva aplicación permitiría valorizar el residuo, reducir emisiones contaminantes y avanzar hacia una agricultura más sostenible.
“Queremos generar un bioestimulante que incremente la tolerancia de las plantas de cebada al estrés por sequía y altas temperaturas”, explicó la investigadora María Gabriela Guevara, directora del grupo Bioquímica Vegetal del Instituto de Investigaciones Biológicas (IIB, CONICET-UNMDP).
La iniciativa cuenta con el respaldo de instituciones académicas y empresas de Argentina y Europa, entre ellas la Universidad Nacional de Mar del Plata, la cervecería Antares, la Universidad Autónoma de Barcelona, la Universidad Técnica de Dinamarca, la Universidad Técnica de Berlín, Semillas Battle S.A. (España) y Redinn S.R.L. (Italia).
Además de fortalecer los cultivos, el bioestimulante permitirá obtener granos de cebada biofortificados con selenio, micronutriente esencial para el sistema inmunológico. A partir de estos granos, se buscará elaborar cervezas funcionales —inicialmente sin alcohol— que aporten beneficios nutricionales.
“Una de cada siete personas en el mundo tiene una dieta deficiente en selenio. Argentina no es la excepción”, advirtió Guevara. “Cuando consumimos alimentos de suelos pobres en este mineral, no estamos incorporando lo suficiente en nuestras dietas”.
El proyecto, denominado BrewSelBar, propone enriquecer semillas con selenio mediante un extracto biológico obtenido del bagazo de cerveza (BSG), subproducto rico en fibras que actualmente se destina a alimentación animal, bioetanol o panificados. Esta nueva aplicación permitiría valorizar el residuo, reducir emisiones contaminantes y avanzar hacia una agricultura más sostenible.
“Queremos generar un bioestimulante que incremente la tolerancia de las plantas de cebada al estrés por sequía y altas temperaturas”, explicó la investigadora María Gabriela Guevara, directora del grupo Bioquímica Vegetal del Instituto de Investigaciones Biológicas (IIB, CONICET-UNMDP).
La iniciativa cuenta con el respaldo de instituciones académicas y empresas de Argentina y Europa, entre ellas la Universidad Nacional de Mar del Plata, la cervecería Antares, la Universidad Autónoma de Barcelona, la Universidad Técnica de Dinamarca, la Universidad Técnica de Berlín, Semillas Battle S.A. (España) y Redinn S.R.L. (Italia).
Además de fortalecer los cultivos, el bioestimulante permitirá obtener granos de cebada biofortificados con selenio, micronutriente esencial para el sistema inmunológico. A partir de estos granos, se buscará elaborar cervezas funcionales —inicialmente sin alcohol— que aporten beneficios nutricionales.
“Una de cada siete personas en el mundo tiene una dieta deficiente en selenio. Argentina no es la excepción”, advirtió Guevara. “Cuando consumimos alimentos de suelos pobres en este mineral, no estamos incorporando lo suficiente en nuestras dietas”.







